“CON EL TIEMPO ENTENDÍ EL VALOR DE LA SALUD MENTAL”
Atravesó momentos muy difíciles en su carrera y hoy, fortalecida, se prepara para los Juegos de Los Ángeles 2028, su quinta participación olímpica.
“Con el tiempo entendí todavía más el valor de la salud mental. Hoy priorizo mucho más mi bienestar integral porque entiendo que el rendimiento es una consecuencia de la calidad de vida”, afirmó la tiradora Fernanda Russo, representante olímpica en Río de Janeiro 2016, Tokio 2020 y París 2024, y ganadora de la medalla de plata en los de la Juventud en Nanjing, China, 2014. “Estoy en un momento de mucha introspección profesional luego de tantos años de exposición”, admitió en una entrevista con Página/12 Russo, múltiple medallista sudamericana y panamericana, quien hace unos años padeció ataques de pánico, atravesó una depresión profunda después de Tokio 2020. En su carrera profesional, la tiradora, de 26 años, nacida en Córdoba y que vive, desde los seis meses, en La Rioja, conquistó cuatro medallas de oro en los Juegos Odesur de Cochabamba, Bolivia, 2018 y Lima, 2022, en las pruebas de rifle de aire 10 metros y rifle de aire 10m mixto, y, además, subió al podio, en cuatro oportunidades en los Juegos Panamericanos: en Toronto 2015 (plata en rifle de aire 10m); Lima 2019 (oro en rifle de aire 10m por equipos mixto y bronce en rifle de aire 10m) y Santiago 2023 (plata en rifle de aire 10m). Representante del Tiro Federal La Rioja, soldado voluntaria del Ejército Argentino, compite en la Bundesliga alemana, única liga profesional de tiro deportivo del planeta, y estudia la licenciatura en gestión deportiva en la UADE: “No me recibí todavía, pero estoy ejerciendo. Trabajo con (el extenista) Juan Pico Mónaco en la agencia de representación y marketing que fundó junto a Mariano Zabaleta desde el 2023. Y estoy feliz de poder crecer profesionalmente junto a exdeportistas que empatizan con los procesos por los que atravieso”, admitió.
–Sufriste ataques de pánico a los 14 años, edad con la que competiste en los Juegos Olímpicos de la Juventud Nanjing 2014 y obtuviste una medalla; a los 16, fuiste la atleta más joven de la delegación argentina de los JJ.OO. de Río de Janeiro y después viviste una crisis psicológica. ¿Estos sucesos te endurecieron o te hicieron más fuerte mentalmente?
–Sin duda, me fortalecieron, me hicieron crecer a los golpes. Hay mucha gente que tiene la capacidad de absorber esas presiones de otra manera. A mí me pegó y encontré la manera de rodearme de un equipo de profesionales que me ayudara a capitalizar la experiencia para transformarla en algo positivo.
–“El pánico, la depresión, los pensamientos suicidas. Los deportistas tendemos un poco a naturalizar esa especie de sufrimiento como ‘bueno, nos bancamos este tipo de cosas porque es lo que tenemos que pasar para que nos vaya bien’. Hay medallas mucho más importantes que una medalla de oro. Yo estoy agradecida de poder estar viva”, expresaste en 2021. Cinco años después. ¿Te reconocés en ese concepto?
–Sí, incluso más. Con el tiempo entendí todavía más el valor de la salud mental. Hoy priorizo mucho más mi bienestar integral porque entiendo que el rendimiento es una consecuencia de la calidad de vida.
–¿Qué sacaste de ese proceso?
–Herramientas para gestionar la presión, autoconocimiento y una perspectiva distinta sobre lo que realmente importa.
–¿La decisión de la gimnasta estadounidense Simone Biles, multicampeona olímpica y mundial, de retirarse de los Juegos de Tokio por problemas de salud mental en cuánto contribuyó a tu proceso?
–Fue muy importante. Que una atleta de ese nivel visibilice esos temas ayuda a que muchos otros se animen a hablar y a priorizar su salud. Me ayudó a dejar de sentirme un sapo de otro pozo.
–¿Los deportistas, ante un cuadro así, están solos? ¿Advertís que se cuida a la persona que está detrás del deportista?
–Cada vez menos. Desde que estos temas están en agenda y se toma como una problemática a atender, somos cada vez más los que entendemos que las prioridades dentro de la preparación deportiva están cambiando.
–¿En la actualidad cómo manejás la frustración?
–Desde un lugar más consciente. Entendiendo que los errores son parte del proceso y no algo que define quién soy. Me tomo los obstáculos como desafíos para crecer.
–¿En qué momento de tu carrera estás después de competir en cuatro Juegos Olímpicos (Río 2016, Tokio 2020 y París 2024) y los de la Juventud de Nanjing 2014)?
–Estoy en un momento de mucha introspección profesional luego de tantos años de exposición. Preparando la llegada de Los Ángeles 2028 con la calma de la experiencia, pero las mismas ganas de siempre.
–¿Qué te demostraron esas cuatro clasificaciones olímpicas?
–Me demostraron que la constancia y la resiliencia son más importantes que cualquier momento puntual. Clasificar a tantos Juegos sin interrupción no es solo llegar a un evento, es sostener un nivel durante años, atravesando procesos buenos y malos. También me enseñaron que siempre hay una nueva versión de uno mismo por descubrir.
–¿Los Juegos Odesur de Santa Fe, en septiembre, son tu máximo reto del 2026?
–El máximo reto del año es el Campeonato Panamericano de Tiro en Lima, donde se abre la clasificación continental de América para Los Ángeles. Igualmente, los Juegos Odesur, sin dudas, son uno de los grandes objetivos del año. Competir en casa siempre tiene un significado especial. Es una oportunidad para medir el trabajo que vengo haciendo en este nuevo proceso y también para reconectar con el público argentino.
–En los Odesur de Asunción 2022 conquistaste las medallas de oro (rifle de aire 10m y rifle de aire 10m mixto junto con el catamarqueño Julián Gutiérrez). ¿Estás en condiciones de repetirlo? ¿Quiénes son tus máximos rivales y qué cualidades tienen?
–Me siento en condiciones de competir al máximo nivel, que es lo más importante. Después, el resultado depende de muchos factores. Hoy el nivel es muy alto en Sudamérica, hay tiradores muy sólidos, tanto dentro del equipo argentino como en Brasil o Perú. La clave está en la regularidad y la fortaleza mental.
–¿Cómo describís la actualidad del tiro nacional?
–Creo que estamos en una etapa de crecimiento sostenido muy linda. Hay una generación joven muy interesante y también más visibilidad que antes. Un equipo mayor, más sólido y con experiencia para transmitir conocimientos de forma abierta y humilde.
–¿Qué objetivos te trazaste para los Juegos de Los Ángeles? ¿A qué apuntás?
–Llegar en mi mejor versión, tanto deportiva como personalmente.
–En Santiago 2023, Ariel Martínez, actual presidente de la Federación Argentina de Tiro, le afirmó: “Fernanda Russo es la Messi de este equipo”. ¿Qué te genera? ¿Te motiva, te resulta contraproducente? ¿Es un peso que soportás?
–Sí, soy la única mujer compitiendo en la única liga profesional del mundo del deporte. Tengo una trayectoria suficiente con una edad privilegiada para seguir avanzando, sabiendo que mi cuerpo y mi mente pueden apoyarme en la búsqueda de mis objetivos.
–Muchos deportistas, entrenadores y dirigentes expresan que las becas que reciben en la actualidad son insuficientes. ¿Cuál es tu posición?
–El alto rendimiento es un barril sin fondo. Incluso las grandes potencias deportivas tienen quejas respecto al dinero que reciben. No considero que el rendimiento tenga que ver con eso.



















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