HÉCTOR ENRIQUE: “CUANDO VES A LA SELECCIÓN ES COMO SI NO HUBIERA GANADO NADA”
El ex mediocampista que se consagró en 1986 destaca la capacidad del conjunto de Lionel Scaloni para ir en busca de más éxitos.
Los recuerdos del Mundial de Qatar todavía siguen presentes, con la euforia nacional por el título alcanzado por el seleccionado argentino. El tiempo, sin embargo, sigue adelante de manera implacable: la próxima Copa del Mundo comenzará en junio próximo, y el máximo trofeo estará nuevamente en disputa.
El que se obtuvo en oriente fue el tercero para el país, después de los conseguidos en 1978 y 1986. Y el que fue protagonista directo de este último fue Héctor Adolfo Enrique, más conocido como “El Negro”. El hombre que se desempeñaba en River Plate en ese año, quedó marcado precisamente por habilitar a Diego Maradona en el que terminó siendo el mejor gol de la historia de los mundiales.
“La sensación de ganar la Copa del Mundo es lo máximo, difícil de explicar. Lo que sentí en el ’86 fue una de las mejores cosas que me pasó en la vida. Cuando fuimos a México nadie creía ni confiaba en nosotros, se decía que íbamos a jugar nada más que tres partidos. Nos tocaron el orgullo, y a partir de ahí se fue gestando algo en el interior de cada uno muy bueno", le cuenta Enrique a Página/12. Y aclara: “Encima lo teníamos al más grande de todos que era Maradona”.
El protagonista deja en claro que “Bilardo y Maradona le enseñaron al resto a respetar el vestuario, y a defender la camiseta de la Selección con el corazón".
El campeonato que se avecina no será uno más, sino que por primera vez contará con la participación de 48 equipos. El protagonista, en ese aspecto, destaca que tiene “la sensación de que será un Mundial muy táctico, sobre todo en la mitad de la cancha. En ese sentido, Argentina tiene ventaja: los mediocampistas de la Selección poseen mucho despliegue físico y manejo de pelota. Ellos llegan al área rival y convierten, y eso es fundamental".
El hombre que se desempeñó también en Lanús, Deportivo Español y en el fútbol japonés rememora uno de los aciertos que colaboró para festejar en México: “Me acuerdo que en Colombia, después de un amistoso previo al Mundial, Maradona reunió a todos y le dijo al técnico Bilardo que había que dejar de jugar amistosos e instalarse en México para entrenar. Eso fue lo que hicimos y terminamos ganando la Copa”.
-¿Por qué cuesta tanto repetir un título del mundo?
-Ganar dos mundiales de manera consecutiva cuesta mucho. En el ’90 estuvimos cerca, aunque creo que nos perjudicaron un poco. Uno espera que Argentina pueda lograrlo en el que viene, ya que este seleccionado está capacitado para hacerlo. Cuando decían que (Lionel) Scaloni no tenía experiencia yo lo defendía. Lo bueno es que cuando uno ve jugar a la Selección, es como si no hubiese ganado nada.

Enrique deja en el camino a Karl-Heinz Rummenigge durante la final de México '86. (REDES SOCIALES)
-¿Quiénes son los otros que pueden aspirar al primer puesto?
-Los otros que pueden llegar lejos son Francia y España. El caso de Brasil es raro: si ellos pretenden cambiar su juego tradicional, les va a costar volver a gana una Copa.
El caso de Enrique no es común, debido a que había abandonado el fútbol a los 16 años para ir a trabajar con su padre. “La situación económica en mi casa era complicada y dejé Lanús para ayudar a mi viejo. A los ocho meses le dije a él que quería volver a jugar y me alentó para que lo haga. Gracias a Dios volví al club Lanús, me hice jugador, empecé en Primera C, y terminé siendo campeón del mundo con la camiseta de Lanús en el corazón", añade.
El reconocimiento por el Mundial todavía perdura en cada presentación de Enrique, quien remarca que “después de tanto tiempo, se agradece el respeto que le tienen a los campeones del mundo del ’86. Y nosotros también le agradecemos a los campeones del ’78, porque son ellos los que nos enseñaron el camino y nos hicieron muy felices". En su situación personal dice que “la felicidad del ’86 es compartida. Primero mía porque jugué, pero de mis viejos porque lucharon para que fuera jugador de fútbol".
La obra que ofreció Maradona en el estadio Azteca ante Inglaterra, por los cuartos de final, tiene su costado particular cuando la describe Enrique: “Luego de darle el pase a Diego, uno suele acompañar la jugada, pero ahí estuve atento para no descuidar la zona media, ya que Inglaterra se estaba volcando hacia nuestro campo. Cuando Diego arrancó yo sabía que iba a terminar en gol, porque lo sufríamos a él todos los entrenamientos y sabíamos lo que era capaz de hacer".
Las similitudes renacen cuando los equipos alcanzan logros destacados, y en el caso de Enrique también intenta encontrar un futbolista con las características que tenía él. “Creo que (Alexis) Mac Allister tiene algunas cosas de las que aportaba yo. Pero por suerte Argentina tiene grandes jugadores en el mediocampo, porque (Leandro) Paredes y Enzo Fernández también le dan variantes", expresa.
-¿La Selección puede repetir en este 2026?
-A Argentina la considero candidata para repetir. Scaloni y su cuerpo técnico son exigentes, y ellos van por más. Lo demostraron en las eliminatorias y en la Copa América, y se enojan si las cosas no salen. Pero cuidado, porque si pensás que sos superior al resto te vas rápido. Un tema fundamental es el físico de los jugadores, por eso es importante que la Selección tenga a todos bien en ese aspecto.
Héctor Enrique, a los 63 años, disfruta ser uno de los campeones del mundo del país, y desde otro lugar intenta transmitir su capacidad para las nuevas generaciones.



















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