LA HISTORIA DE NICOLÁS BARROS SCHELOTTO

LA HISTORIA DE NICOLÁS BARROS SCHELOTTO

Es hijo del mellizo Guillermo, juega con la 10 en la espalda y, con dos golazos y una asistencia en las primeras tres fechas del torneo local, encendió la ilusión de los hinchas triperos.

Nicolás Barros Schelotto es la gran revelación en el inicio del Torneo Apertura. Su muy buen desempeño en Gimnasia y Esgrima La Plata hace ilusionar a los triperos con pelear el título por el campeonato doméstico. Hasta acá, se lució con la camiseta número 10, siendo amo y señor de la mitad de cancha platense. Lleva tres partidos disputados en este 2026, acumulando 257 minutos, con dos goles convertidos y una asistencia.

El volante central, de 19 años, es parte de la dinastía de los Barros Schelotto, siendo el hijo de Guillermo, actual entrenador de Vélez Sarsfield. Sus primeros inicios con la pelota número cinco fueron en las divisiones inferiores triperas, hasta que en el 2019 se mudó a Los Ángeles para seguir a su papá y a su mamá, que se fueron a vivir a los Estados Unidos (EE.UU.).

Cuando Guillermo renuncia a su cargo como entrenador de Boca Juniors, tras perder la final de la Copa Libertadores 2018 contra River en el Santiago Bernabéu de Madrid (España), la familia unida se va a vivir a EE.UU. porque el exdelantero xeneize aceptó, junto a su hermano Gustavo, dirigir a Los Ángeles Galaxy.

Entonces, entre el 2019 y el 2024, el Heredero, apodo que se ganó por ser el hijo de Guillermo, se terminó de formar como futbolista en las categorías inferiores del club estadounidense. Comenzó su carrera en el Ventura County, equipo filial de Los Ángeles Galaxy, mientras que su padre era el técnico del equipo profesional de la franquicia. En ese club, disputó 28 encuentros sin sumar goles ni asistencias. Es más, en sus años en los Estados Unidos causó buenas sensaciones y fue visto como una de las promesas en su posición. De hecho, en 2022 hasta fue citado a la Sub 17 de la selección de ese país. Y en el 2023, se consagró campeón de la Pro Sub 17. El mediocampista fue dando pasos agigantados en su formación para soñar con su debut en la MLS, pero un viaje sorpresivo le cambió la vida.

Antes de arribar a su país de origen, hizo escala en Sevilla, España, para probar suerte en el equipo sevillista, hacer una prueba, pero no quedó. Y entonces, siguió su camino en busca de cumplir su sueño de ser futbolista profesional. En diciembre de 2024, la familia Barros Schelotto regresa a Buenos Aires para pasar las fiestas navideñas y fin de año, ya que él estaba de vacaciones en su club. Para no perder ritmo futbolístico, el volante central pidió permiso en Gimnasia para entrenar con la Reserva y poder tener rodaje. Por portar ese apellido emblemático, logró su objetivo y sorprendió a todos los que lo veían a diario por su técnica, despliegue y muy buena pegada. Sus condiciones de juego lo hacían distinto al resto. Durante dos semanas, se mantuvo entrenando al máximo nivel, hasta que el último día tuvo una charla con Fernando Zaniratto, hoy entrenador de la Primera tripera.

Durante ese cónclave, Barros Schelotto se mostró muy agradecido por la oportunidad que le dieron, a lo que el técnico de Reserva, en ese momento, le preguntó cómo era su situación, le ofreció quedarse a jugar en Gimnasia y le prometió que iba a tener regularidad. Sorprendido por la propuesta, el pibe tuvo un par de días para tomar la decisión. Primero lo habló con su papá para saber qué opinaba, con quien todavía vive en una casa grande cerca de La Plata. Segundo, llamó a su mamá Matilde que vive en los Estados Unidos para contarle sobre la situación. Y luego escuchó a su corazón tripero, que pudo más que la buena vida que le puede dar la ciudad de Los Ángeles, jugar en Los Galaxy y enfrentar en algún momento al Inter Miami de Lionel Messi en la MLS.

FOTO REDES SOCIALES 
   gimansia de la plata   nicolas barros schelotto

Revelación Nicolás Barros Schelotto festeja frente a la cámara. (REDES SOCIALES)

“Es muy fanático del Lobo, mucho más que Guillermo y Gustavo”, aseguran en La Plata quienes lo conocen muy bien. Ese sentimiento por el club de sus amores lo llevó a quedarse en Buenos Aires para pelearla en la Reserva tripera y se ganó la confianza de Zaniratto. Fue probado en la posición de volante por derecha, y gustó, por lo que le firmaron contrato profesional hasta diciembre de 2027.

A lo largo de 2025, disputó 24 partidos en Reserva, con dos tantos convertidos, frente a Godoy Cruz por el Clausura y contra Sarmiento en el Apertura. Bajo la conducción de Zaniratto, mostró su mejor versión en el selectivo del Tripero, y así fue ganando lugar. Se destacó como un volante mixto, con recorrido, tanto como interno como en un doble cinco. Es zurdo, con una gran pegada que le ha valido hacerse cargo de la pelota parada en el torneo proyección.

Ante su gran nivel, Zaniratto lo subió a la máxima categoría y debutó en el clásico ante Estudiantes, el pasado 19 de octubre, en la derrota por 2-0, siendo el jugador más silbado del Lobo en Estadio Uno. Con el paso del tiempo, se fue transformando en un jugador muy importante en la estructura del Lobo. Hoy, es un titular indiscutido, siendo la bandera del equipo que logró dos victorias, una frente a Racing por 2-1 y otra contra Aldosivi 3-1; y una derrota ante River por 2-1, y que este lunes, desde las 17.00, visitará a Barracas Central.

Hasta el momento, el sobrino de Gustavo acumula diez partidos jugados en la Primera del Lobo y se transformó en una de las piezas clave del equipo de Zaniratto en el actual campeonato. Su aporte fue fundamental en los dos triunfos conseguidos, ambos con golazos donde dio clase de su técnica individual. Su principal virtud es su pegada zurda, condición que supo aprovechar para marcar dos goles de pelota parada: un gol olímpico ante la Academia y otro de tiro libre frente al Tiburón de Mar del Plata. Ese atributo, que pocos tienen hoy en el fútbol argentino, también lo ostenta un colega suyo por el que siente una profunda admiración: Leandro Paredes. Una muestra de ese amor futbolístico hacia el 5 de Boca fue la emotiva carta que le dedicó precisamente el día que la Selección Argentina se consagró campeón del mundo en Qatar.

Con apenas 15 años, el hijo de Guillermo escribió en sus redes sociales: “Esta publicación va totalmente dedicada a vos (Paredes). Sos mi ídolo y no hay nada mejor que verte con esos colores y verte levantar el trofeo que tanto soñaste y todos soñamos. Para mí, sos el mejor cinco del mundo y me peleo con cualquiera que diga lo contrario. Porque nadie tiene el pase fuerte al pie que vos tenés, nadie tiene la pelota a la espalda que vos sí tienes y, por último, nadie tiene la garra que vos sí tenés. Sos mi ídolo y mi ejemplo a seguir. Porque me demostraste que, con trabajo, dedicación, esfuerzo y paciencia, las cosas van a llegar. ¡Te banco a morir, campeón!“. Fue allá por el 22 de diciembre del 2022, cuatro días después de la obtención de la tercera estrella, cuando el Heredero encontró la ocasión perfecta para expresar públicamente su idolatría por el volante central de la Albiceleste.

Pero la historia principal es el regalo que el propio Paredes le hizo a Nicolás Barros Schelotto hace un tiempo, cuando todavía estaba jugando en Los Ángeles Galaxy. Le mandó la casaca cinco de la Selección, con una dedicatoria especial. “Para Nicolás, con mucho cariño”, decía el mensaje del jugador boquense.

Una prueba frustrada en España y el amor por Gimnasia, más la decisión de su papá de volver al fútbol argentino para dirigir a Vélez, dieron lugar a este camino impensado cuando estaba radicado en EE.UU. junto a toda la familia. Encima, puede ver de cerca a su ídolo Paredes, aunque no se cruzarán porque no están en la misma zona del Torneo Apertura. El heredero está pasando por el mejor momento de su corta carrera, y los triperos se ilusionan: “Sueño con salir campeón con Gimnasia”, dijo el futbolista en los últimos días, cuando le consultaron sobre su anhelo, dejando en claro el sentido de pertenencia y la ilusión que despierta su aparición en el mundo mens sana.