PASAMANOS ENTRE HERMANOS: JUAN PABLO VALDÉS ASUMIÓ EN CORRIENTES
Recibió los tribunos de mando de manos del gobernador saliente, su hermano Gustavo. El Silencio libertario y el tibio apoyo a las proyectos de Milei.
Juan Pablo Valdés juró este miércoles a la tarde durante una breve ceremonia en el Palacio Legislativo, brindó un discurso acotado con los ejes de su gobierno y luego se dirigió a Casa de Gobierno. Allí, su hermano, el ex gobernador Gustavo Valdés le entregó los atributos de mando, acompañado por gobernadores de la región, funcionarios, legisladores y autoridades de todo orden y color.
En el patio de la Casa de Gobierno, Gustavo Vadés pronunció un discurso de despedida repasando los logros de su gestión, recordando los desafíos de la pandemia y enumerando las obras realizadas por la provincia. También habló del vínculo con la nación y reclamó obras paa la provincia. Luego el gobernador electo volvió a tomar la palabra y repitió, con un desarrollo pormenorizado, el discurso enunciado poco antes en la Legislatura.
Juan Pablo Valdés proyectó el desarrollo correntino sobre finanzas ordenadas, paz social y la calidad humana de la población. La hoja de ruta anunciada se centró en el Plan Corrientes 2030, que tiene rango constitucional: modernización, desarrollo e inclusión. En ambos momentos, enunció los cinco ejes de su gestión:
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Generación de empleo: apoyo al sector privado, con un fuerte enfoque en la formación para el empleo dirigida tanto a jóvenes como a la reinserción de mayores de 40 años.
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Modernización del Estado: se busca un Estado que escuche, resuelva y esté presente, eliminando la burocracia y las distancias. El objetivo es llevar los trámites al celular de cada correntino.
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Transformación digital: incluye la aplicación de tecnología en áreas como educación, salud (telemedicina, acceso a especialistas vivan donde vivan) y seguridad (combate al delito y narcomenudeo).
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Trabajo con intendentes: se impulsará un fuerte componente municipalista, desarrollando obras de cercanía como asfalto, iluminación LED, parques y plazas equipadas, facilitando la vida en pueblos y ciudades sin distinción de partidos políticos.
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Gestión centrada en las personas: facilitar la generación de oportunidades, incluyendo el desarrollo universitario, y eliminando las trabas a quienes generan puestos de trabajo.
Sobre este último punto Valdés se extendió para prometer sanar una de las heridas sociales de la provincia: “Mi compromiso es que no tengan que irse para poder crecer”. El tema es sensible para los comprovincianos, ya que un cuarto de los correntinos nacidos en la provincia, emigran en busca de oportunidades laborales y de estudio.
Valdés no habló del presidente Javier Milei y de su relación con el gobierno nacional, pero destacó que los cambios sociales “obligan a repensar la formación de talento, la protección del empleo y las nuevas políticas sociales”. Dijo también: “En el contexto nacional, Argentina está inmersa en un proceso de ordenamiento de las cuentas públicas con énfasis en el superávit fiscal y la administración responsable, principios que Corrientes ha sostenido por años. Si bien este contexto abre oportunidades, también presenta el desafío de la reducción de la obra pública nacional, lo que obliga a la provincia a reordenar prioridades y buscar nuevas formas de financiamiento. El foco debe estar en un estado eficiente, moderno y transparente que garantice reglas claras”.
Intentos de aunar fuerzas
La jura de Valdés fue un intento de demostración de fuerza de los gobernadores de la región. Estuvieron presentes los pares de las provincias que limitan con Corrientes, Leandro Zdero de Chaco, Hugo Passalacqua, Maximilia Pullaro de Santa Fé y la vicegobernadora de Entre Ríos; Alicia Aluani, pero también representantes de departamentos paraguayos y refernetes de la entidad nacional Yaciretá y el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino.
Al ser consultados por la prensa, algunos gobernadores se manifestaron con más soltura que el propio Valdés. Para el caso, el chaqueño Zdero no perdió la oportunidad de cuestionar con su habitual virulencia al peronismo y habló de que los correntinos “no están infectados de kirchernismo”. Aliado nítido del presidente Javier Milei, habló sobre la demorada construcción del segundo puente entre ambas provincias y si bien reconoció que las tareas no avanzan hace un año, se podría “buscar alternativas de inversión, como un esquema tipo RIGI, para concretar la obra”.
Por su parte, en la transmisión oficial, el presidente de la SRA, Nicolás Pino, habló con optimismo sobre la gobernación de Milei: “Argentina vuelve a tener una gran oportunidad”. Sostuvo que la demanda mundial de los recursos nacionales —especialmente en minerales y energía— exige que el país “esté a la altura de esa circunstancia”. Pino también se refirió a las reformas laborales y aseguró que la SRA realizó aportes al Ejecutivo Nacional. Aunque señaló que no son numerosas, consideró que estas modificaciones son clave para la reactivación: “No son muchas, pero hacen a la cosa, diferentes aportes para que más gente pueda trabajar de manera regular”. Finalmente, el referente del campo respaldó la gestión del presidente Milei, afirmando que “Argentina está volviendo la confianza”.
Por su parte, Passalacqua fue mucho más moderado sobre el optimismo económico y al ser consultado sobre cómo actuarán los legisladores de su provincia en el marco de la reforma laboral, eludió cualquier tipo de respuesta.
El resto de los invitados a Casa de Gobierno incluyó dirigentes de distintos partidos, referentes religiosos católicos, evangélicos y judíos, referentes universitarios, entre otros. Un invitado llamó la atención, el ex senador correntino Diego Pellegrini, quien sentado junto al dirigente radical y presidente del Comité Iberá, Sergio Flinta; volvió a aparecer en público luego de su silencio espectral al estar envuelto en un escándalo relacionado con el caso Loan, el pequeño niño desaparecido en 2024 en un pareje rural correntino.
Dinastía radical
¿Quién es el nuevo gobernador de Corrientes? Juan Pablo Valdés obtuvo el triunfo con el 51.9 por ciento de los votos en las elecciones provinciales del 31 de agosto pasado. Hasta hace unos días, era el intendente de Ituzaingó, ciudad en la que se encuentra emplazada la represa de Yacyretá. Desde ese espacio, el menor de los Valdés consolidó un perfil municipalista para diferenciarse de su hermano y buscó mostrar esa la impronta personal como parte del nuevo gobierno. Con esa marca, se confirmaron varios ex intendentes como parte de su gabinete, que recién jurará en los próximos días.



















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