UN GRAN OPERATIVO DE SEGURIDAD VIAL DEJÓ 79 MOTOS SECUESTRADAS
Ante los elevados índices de siniestros viales que involucran a motociclistas sin casco, la Municipalidad de Resistencia llevó adelante un megaoperativo de control que arrojó resultados preocupantes: 79 motocicletas secuestradas y 312 actas labradas en solo una hora, la mayoría por no utilizar el casco reglamentario.
El procedimiento se desarrolló el jueves por la tarde en el microcentro, en inmediaciones de la plaza 25 de Mayo, y estuvo a cargo de la Subsecretaría de Movilidad Urbana, con la participación de la Policía Caminera y distintas áreas municipales como Guardia Comunitaria, Tránsito y Transporte.
Según se informó, las infracciones más frecuentes fueron la falta de casco, seguro y cédula del vehículo.

Desde el municipio alertaron sobre una situación que preocupa especialmente a las autoridades sanitarias.
"El dato es realmente alarmante. Estamos hablando del corazón de la ciudad, pleno centro, y en apenas una hora se secuestraron 79 motos por una infracción tan simple como no usar casco", señaló Darío Sardi, subsecretario de Movilidad Urbana de la Municipalidad de Resistencia.
En ese sentido, aclaró que no se trató de un control generalizado: "No detuvimos a todos los que circulaban, solo a quienes venían sin casco. Eso muestra claramente la magnitud del problema".
Respecto a las sanciones, Sardi explicó que las multas varían según las infracciones detectadas. "Cuando es solo falta el casco, la multa ronda entre 50 y 70 litros de nafta Súper. Pero cuando se suman otras faltas, como licencia, seguro o dominio del vehículo, las sanciones pueden llegar a 300 o 400 litros, además del secuestro", detalló. Esto traducido en pesos equivale a multas que van desde los 84.000 pesos y pueden llegar hasta los 674.000 pesos.
Sardi remarcó que la falta de uso del casco tiene consecuencias graves en caso de un siniestro vial. "Es una cuestión de tomar conciencia. Los accidentes de motociclistas tienen altos índices de mortalidad o dejan secuelas muy severas: traumatismos de cráneo, amputaciones, daños irreversibles. Todo eso se puede evitar o reducir con algo tan básico como ponerse el casco y abrocharlo bien", afirmó.
El funcionario también alertó sobre una situación que preocupa especialmente a las autoridades sanitarias: el aumento de niños y adolescentes lesionados en accidentes de moto. "Desde el Hospital Pediátrico nos advierten sobre la cantidad de chicos que ingresan por siniestros viales, incluso menores de 11 o 12 años que conducen motocicletas. Es una señal de alerta muy fuerte", sostuvo.
Desde el Municipio, indicaron que este tipo de operativos continuarán y remarcaron que los controles sostenidos generan cambios positivos. "Ya lo vimos el año pasado: después de un operativo fuerte, el uso del casco se invierte casi por completo. La gente tiene el casco, lo que falta es el hábito", afirmó Sardi.
Finalmente, insistió en derribar excusas habituales: "No es cierto que el casco dé calor o incomode. Al contrario, protege del sol y salva vidas. Un casco cuesta mucho menos que las consecuencias de un accidente. Es una cuestión de responsabilidad y de cuidarse".
D.N



















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