A LA MAMÁ DEL NIÑO ENCONTRADO MUERTO LE HABÍAN QUITADO OTRO HIJO POR "MALTRATO"
La muerte de Ángel López, de 4 años, en Comodoro Rivadavia expuso una trama judicial compleja. La madre tiene antecedentes de maltrato con otro hijo, pero a pesar de esas denuncias previas, la Justicia ordenó su revinculación con el menor.
La historia de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años que murió en Comodoro Rivadavia, se reconstruye entre decisiones judiciales, denuncias cruzadas y señales de alerta que, según fuentes del caso, ya existían antes del desenlace fatal. Su muerte ocurrió en la medianoche del domingo de Pascuas, tras permanecer internado en terapia intensiva.
En las últimas horas se supo que la madre del niño tenía antecedentes por maltrato y ya había perdido la tenencia de otro hijo en el pasado. Además, se registraban denuncias en su contra en otras provincias, lo que forma parte de la información que ahora buscan reconstruir los investigadores.
A pesar de esos antecedentes, la Justicia había decidido en noviembre iniciar un proceso de "revinculación" y otorgarle la tenencia del niño. La medida se tomó en el marco de un conflicto por la custodia que llevaba tiempo y que incluía a otras figuras del entorno familiar. Hasta ese momento, Ángel vivía con su padre biológico, Luis López, y con Lorena Andrade, quien lo crió y se definía como su madre de crianza. Según sus relatos, el niño había crecido en ese entorno desde pequeño, luego de que su madre se fuera a otra provincia y regresara recién en 2025.
El caso también incluye denuncias que alcanzan al padre, quien tiene antecedentes por violencia familiar en Chubut. La disputa por la tenencia, de este modo, se desarrollaba en un contexto atravesado por conflictos y acusaciones en ambos lados.
En ese escenario, incluso se habían dictado medidas restrictivas: el 9 de marzo entró en vigencia una perimetral que impedía el acercamiento entre el niño, su padre y la mujer que lo había criado. La intervención judicial buscaba ordenar una situación que, lejos de resolverse, se volvió más tensa.
Tras la muerte del niño, el fiscal imputó a la madre y a su pareja, aunque ambos permanecen en libertad mientras avanza la investigación. En paralelo, se solicitaron informes a otras jurisdicciones para reconstruir el historial completo de denuncias vinculadas a la mujer.
Aquel domingo, el niño había sido trasladado al Hospital Regional luego de descompensarse en la casa de su madre biológica, Mariela Altamirano, de 28 años. En un primer momento, el cuadro fue interpretado como un paro cardiorrespiratorio sin signos externos de violencia, pero los resultados preliminares de la autopsia revelaron lesiones internas en la cabeza.
Aunque no se detectaron golpes visibles, los investigadores señalaron que las pericias aún deben determinar la causa exacta de la muerte. Entre las hipótesis, se menciona que las lesiones internas podrían estar vinculadas al cuadro que presentaba el niño al momento de su internación.



















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