MUNDIAL SUB 17: GOLEADAS QUE DEJARON HUELLA

MUNDIAL SUB 17: GOLEADAS QUE DEJARON HUELLA

El sub-17 de Marruecos venció a su par de Nueva Caledonia por 16-0 y registró el máximo récord en todo tipo de copas mundialistas.

La estrepitosa goleada que el seleccionado sub-17 de Marruecos le propinó el domingo a su par de Nueva Caledonia, al vencerlo ¡por 16 a 0! en el Mundial de la categoría, implicó un reordenamiento de las victorias más abultadas de la historia en competencias globales de la FIFA. El conjunto marroquí selló, con esta contundente actuación, el nuevo récord en la historia de los Mundiales de todas las categorías y esa novedad bien vale un repaso de aquellos otros voluminosos triunfos que habitan en la historia del fútbol a nivel selecciones y que dejaron mucho más que simples jornadas de gritos afónicos.

Zakari El Khalfioui, Ilyas Hidaoui, Oualid Ibn Salah, Bilal Soukrat, Ziyad Baha (2), Abdelali Eddaoudi (2), Abdellah Ouazane (2), Ismail El Aoud (2) y Nahel Haddini (3) son los nombres que quedarán en los libros de historia. Esos nueve futbolistas fueron los goleadores de la nueva plusmarca, que completó su marcador con el tanto en contra del volante neocaledonio Steevy Andrew. A pesar de haber perdido sus primeros dos encuentros ante Japón y Portugal, con su goleada clasificaron a los dieciseisavos de final como uno de los ocho mejores terceros y hoy se medirán con Estados Unidos. Marruecos no había marcado tantos en el torneo hasta esta tercera fecha, así que el récord se construyó de cero a 16 y, aunque se trató de un débil rival, no deja de ser otro indicio de un buen presente futbolístico del país africano, que a nivel juveniles viene de consagrarse campeón sub-20 en Chile, tras vencer a nuestro país en la final.

Un récord español de 28 años

Los 16 tantos de Marruecos se adueñaron del cetro histórico destinado a las selecciones reinas de las mayores goleadas de la historia de los Mundiales. Este nuevo récord desbancó -a nivel de combinados masculinos- el privilegio que tenía, hasta este domingo, el 13-0 de España sobre Nueva Zelanda por el Mundial de esta misma categoría disputado en 1997.

Aquel triunfo de la Roja puede dimensionarse en su real valor con el paso de los años: aquel combinado juvenil tuvo mucho de embrionario respecto del que sería el seleccionado que se consagró en Sudáfrica 2010, 13 años después de aquella goleada en Egipto. De hecho, dos años después, el 24 de abril de 1999, España se proclamaría por primera vez campeona del mundo en cualquiera de sus categorías, de la mano de su representativo sub-20 que venció a Japón en la final del certamen jugado en Nigeria. Justamente integraron esos tres equipos dos emblemas del fútbol español: Xavi Hernández e Iker Casillas, dos que brillaron, celebraron y completaron un ciclo generacional histórico tras imponerse en tierras sudafricanas luego de haber ganado también las Eurocopas de 2008 y 2012.

La furiosa tarde de Haaland

La intención de esta nota, más que recorrer un ránking notable (aunque lo es también), es reencontrarse con los hitos de una serie verdaderamente significativa para la historia del fútbol. El tercer escalón de este Top-5 también aporta en esa dimensión. Se trata ni más ni menos que de la victoria por 12 a 0 que Noruega construyó para desgracia de Honduras, a la que le tocó padecer la docena de tantos por la última fecha de la fase de grupos del Mundial sub-20 disputado en Polonia en 2019. Si bien al seleccionado europeo no le alcanzó para clasificarse a la instancia eliminatoria -sus otros dos partidos resultaron en derrotas ante Uruguay y Nueva Zelanda-, aquel encuentro dejó la huella primigenia de una de las grandes figuras del fútbol contemporáneo: Erling Haaland, quien ganaría cuatro años después el Trofeo Gerd Muller al máximo goleador de la temporada (56 goles en 57 partidos), estaba dando entonces sus primeros pasos en el Red Bull Salzburgo con apenas 18 años y ese 30 de mayo se despachó ¡con nueve goles! para cerrar la participación noruega en aquel Mundial con un marcador para el recuerdo.

Una goleada que se topó con Argentina

La cuarta mayor goleada en un Mundial de varones la ejecutó Brasil, cuando superó 10-0 a Bélgica por los octavos de final de la cita sub-20 de Malasia 1997. Si bien aquel triunfo se atesoró en las páginas doradas de este deporte por lo abultado de su marcador, también quedó asociado a un ciclo histórico, justamente, de su archirrival futbolístico. Y es que tan solo una instancia después, en cuartos, aquel seleccionado brasileño fue eliminado a manos de una selección argentina muy especial: nombres que nutren el presente de nuestros combinados nacionales fueron los protagonistas de la gesta realizada por el equipo de José Pékerman en ese torneo que, rumbo a la consagración, dejó en el camino al combinado verdeamarelo que había sellado la mayor goleada de esa competencia. Lionel Scaloni (entrenador de la Selección Mayor), Pablo Aimar y Walter Samuel (parte del cuerpo técnico de la Scaloneta), Bernardo Romeo (Coordinador de Selecciones Juveniles) y Diego Placente (conductor de la sub-20 y sub-17) fueron algunos de los destacados jugadores que vencieron a ese Brasil por 2-0 y, luego de los triunfos sobre Irlanda en semis y Uruguay en la final, lograron el bicampeonato, una de las postales inolvidables de esa notable generación nacional moldeada por el técnico entrerriano.

Comparte ese último lugar de este pequeño ránking de goleadas históricas -compuesto significativamente por todos partidos de fútbol juvenil- un encuentro reciente: la victoria por 10-0 de Inglaterra sobre Nueva Caledonia (la misma víctima del relato que inició esta nota) en su debut en el Mundial sub-17 que se jugó hace dos años en Indonesia. A diferencia de Marruecos, que se coronó en Chile este año dando muestras de una buena actualidad de su generación joven, no hay indicios que adelanten lo que viene colectivamente para esta camada de talentosos futbolistas ingleses, por lo que no se justifica jugar a la bola mágica. Nos queda esperar, y acompañar al tiempo, para conocer cuáles son las historias que les depara el futuro, ese mismo porvenir que seguramente ya atesora nuevas goleadas para asombrarse y recordar.